MANIFIESTO
POR EL DERECHO AL VOTO
¿Por qué una persona arraigada en una comunidad,
que participa activamente en los ámbitos laborales,
vecinales, asociativos, educativos, etc. no puede participarcon
pleno derecho en el ámbito político?
¿Por qué una persona que cumple con sus obligaciones
fiscales, que utiliza la sanidad pública, que lleva
a sus hijos a la escuela del barrio, no puede ejercer un derecho
y un deber ciudadano como es el de elegir a sus representantes?
¿Por qué mientras que se admite el derecho a
voto de jubilados ingleses o alemanes sin ningún tipo
de arraigo a la comunidad, no se permite a una persona de
origen extracomunitario, con voluntad de arraigo, poder hacerlo?
¿Por qué se niega un derecho tan básico
como es el de poder decidir quiénes son nuestros representantes,
argumentando motivos de arraigo, de conocimiento de los mecanismos
de funcionamiento del sistema democrático o, simplemente,
el lugar donde se ha nacido, mientras que nadie pregunta a
quienes podemos ejercer este derecho qué conocimiento
tenemos sobre nuestras instituciones?
En España desde hace unos años estamos viviendo
un fenómeno migratorio que ha provocado un cambio en
la sociedad, aumentando de manera significativa el número
de ciudadanos y ciudadanas de origen extranjero. Muchos de
estos inmigrados ya han dejado de serlo: llevan años
viviendo en España, tienen hijos e hijas españoles/as,
se han hipotecado en España y han hecho un proyecto
de vida en este país.
Como en otros países de la Unión Europea, estas
personas que han establecido su residencia con carácter
permanente en España, representan casi un 10% de la
población. Por lo tanto, casi un 10% de la población
española
NO
PUEDE EJERCER SUS DERECHOS POLÍTICOS.
Por
este motivo, la ASOCIACIÓN SOCIO-CULTURAL IBN
BATUTA que trabaja a favor del intercambio cultural,
promocionando la cultura de origen de personas de procedencias
diversas, sobre todo de Marruecos, así como facilitando
la comprensión de la cultura del país de acogida,
con el objetivo de fomentar un clima de respeto, diálogo
y convivencia, pide:
•
El reconocimiento del derecho al sufragio activo y pasivo
de las personas inmigradas y residentes en España,
promoviendo de esta manera la igualdad de derechos de los
ciudadanos españoles. La participación de todas
las personas que puedan ejercer este derecho, en el convencimiento
de que una mayor conciencia ciudadana a favor de la importancia
del ejercicio del derecho a voto, comportará, sin el
menor asomo de dudas unas instituciones más fuertes
y más de todas y todos.
Barcelona,
marzo del 2008

Manifiesto
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